Historia

Después de mucho orar, reflexionar y consultar, Juan Eudes abandonó la Congregación del Oratorio en 1643. La experiencia le enseñó que el clero necesitaba reformarse antes que los fieles y decide trabajar en esto, mediante la fundación de seminarios. El P. Condren, que había sido nombrado superior general, estaba de acuerdo con él; pero su sucesor, el P. Bourgoing, se negó a aprobar el proyecto de la fundación de un seminario en Caén.

Entonces el P. Eudes decidió formar una asociación de sacerdotes diocesanos, cuyo fin principal sería a formación de un clero adecuado. La nueva asociación quedó fundada el día de la Anunciación de 1643, en Caén, con el nombre de "Congregación de Jesús y María". Sus miembros, como los del oratorio, eran sacerdotes diocesanos y no estaban obligados por ningún voto. San Juan Eudes y sus cinco primeros compañeros se consagraron a "la Santísima Trinidad, que es el primer principio y el último fin de la santidad del sacerdocio". El distintivo de la congregación era el Corazón de Jesús, en el que estaba incluido místicamente el de María; como símbolo del amor eterno de Jesús por los hombres.

Tiempo después de fallecer Juan Eudes, la Congregación continúa su desarrollo en Francia. En tiempos de   la Revolución Francesa (1792), los Eudistas dirigían quince seminarios, varios colegios y parroquias; pero sla situación de la revolución los obliga a la clausura de los mismos y a la dispersión de los padres.

La Congregación se reconstruye hacia 1826; y se dedica principalmente a la  educación cristiana en colegios.

En 1883, tras fundar varios seminarios en Colombia, retoman su misión original por toda América.

Para 1984, la Congregación de los Padres Eudistas hace presencia  en varios países agrupados en provincias: la provincia de Francia (Francia); la provincia de Colombia (Colombia, Ecuador, Chile, Brasil, Perú, Honduras, Nicaragua, México y República Dominicana); la provincia de America del Norte (Estados Unidos y Canadá); la provincia  de África (Costa d’lvoire, Rep. Del Benin, Burkina Faso y Togo) y la provincia de Venezuela.

LA HISTORIA DE LA PROVINCIA EUDISTA DE COLOMBIA

El 1º de diciembre de 1883 desembarca en Cartagena de Indias (Colombia), procedente de Francia, el padre Teodoro Hamón para tomar allí la dirección del Seminario, del que la Congregación acababa de encargarse por petición expresa del papa León XIII.  Poco a poco la CJM (Congregación de Jesús y María) se encargó en Colombia de otros seminarios y de otras obras apostólicas; encontró allí vocaciones que le permitieron enraizarse; y pudo, también, responder llamadas de otros países de América Latina. Hoy, además de la Provincia de Venezuela, la Provincia de Colombia se extiende a lo largo y ancho del continente: estamos en 10 países (Brasil, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Chile, Honduras, México, Nicaragua, Perú, República Dominicana).

El P. Angel Le Doré, Superior General de entonces, añoraba que la CJM volviera al trabajo inicial de la formación en los seminarios. La ocasión se presenta cuando el Papa León XIII, buscando satisfacer a Monseñor Biffi, Obispo de Cartagena, le pide que la CJM se encargue del seminario diocesano. El 1º de diciembre de 1883 este deseo se hace realidad. Primero, los PP. Teodoro Hamón y Francisco Dufouil; luego, un año después, llegarán los padres Claudio Garnier, Luis Delaunay y Gabriel Mallet. En 1885 la comunidad eudista se consolida, los padres se hacen conocer, predican, misionan, sacramentalizan. Luego, en 1886, llegarán los padres José Fouyard y José Tressel... Cartagena está lista para ser la puerta de otras fundaciones en Colombia.

En 1888 asumirán la dirección del seminario de Santa Fe de Antioquia los padres Felix de Martini y Emilio Gobert. Luego, en 1890, los padres Fouyard, Tressel, Viel y Piriou asumirán la dirección del seminario de Pamplona... Ya los padres pensaban en la necesidad de un Seminario propio para las vocaciones eudistas que van surgiendo, así como la de un "vicario provincial". Los problemas con los Obispos no han faltado, las dificultades para la promoción de vocaciones son fuertes, las distancias son enormes, las situaciones socio-políticas siempre afectan... pero la esperanza, las ilusiones y la alegría son inmensas. La Asamblea General de 1891 aprueba estas necesidades y el 26 de octubre de 1892, el Consejo General nombra al P. Felix de Martiní como Vicario del General en Colombia. Será, de cierto modo, el primer "provincial" de estas tierras, establecido en la ciudad de Cartagena de Indias. Ya varios colombianos habían ingresado a la CJM: Erasmo Arrieta, Jesús Amador, Francisco Toro y Luis Vásquez. Igualmente, se había asumido la parroquia de Sabanalarga, que comprendía una docena de pueblitos. En 1898, el Superior General, P. Le Doré, visita por primera vez, la obra en Cartagena. El fin del siglo viene con la Guerra de los Mil días y la muerte del P. Hamón, después de 17 años en Colombia. Fue su prudencia la que sostuvo a los padres en los duros acontecimientos, fue su santidad la que hizo florecer y crecer a la comunidad en el primer cuarto del siglo XX. Sobre su tumba nació la Provincia Eudista de Colombia.

Del 27 de diciembre de 1905 al 4 de enero de 1906 se realizó la primera Asamblea Provincial. Cada uno de los superiores presentó el informe de la respectiva obra; se habló largamente de los planes de estudio; se estableció que se abriría una casa de formación en el interior del país; se manifestó el deseo de tener una traducción española de algunos libros de San Juan Eudes; se invitó a los padres jóvenes a no dejarse llevar del desaliento por las incomodidades y sufrimientos que acompañan el trabajo de aclimatación en un país extranjero. El P. General aprobó las actas que se convertirían en reglas prácticas de la provincia naciente. Posteriormente, la Asamblea General del mismo año, nombraría como segundo Vicario Provincial al P. José Fouyard. Durante catorce años, el P. Felix de Martiní había manejado la Provincia, con mano fuerte (como era el estilo de la época), pero fortaleciéndola y haciéndola fecunda. Él es el verdadero fundador de la Provincia de Colombia.

En esos primeros años del siglo se realizaron algunas fundaciones fuera de Colombia (Panamá, Santo Domingo) que no duraron mucho tiempo, y se renovó la presencia eudista en las parroquias de la Costa Atlántica de Colombia (Turbaco, Arjona, Arenal). Pero lo más importante, va naciendo un Juniorato para las vocaciones eudistas: el año de 1908, además de la beatificación de Juan Eudes, celebrada ampliamente en Colombia, trae la apertura del Juniorato en San Pedro (Antioquia), cuyo primer superior fue el padre Antonio Gastón. Era el regalo adecuado para los primeros 25 años de los eudistas en Colombia. El informe del visitador general, P. Lebastard, en 1910, hablaba claramente de la situación: "Si las comunidades de Colombia continúan como van, la estimación que se tiene por la Congregación crecerá cada vez más; el juniorato nos dará más eudistas y la comunidad se propagará en Colombia y en otros países de América del Sur"…Palabras de algún modo proféticas…Mientras tanto se abrían para los eudistas, aunque por poco tiempo debido a la Revolución, las tierras mexicanas (Saltillo, Jalapa).Comenzaban los sueños por una implantación seria en tierras del Caribe.

El Juniorato exigía el noviciado (que hasta ese momento se realizaba en Europa). Se pensaba en Bogotá y se envió, para iniciar el proceso, al P. Felix de Martiní . El P. Evanno terminó iniciando la obra en predios de San Cristóbal, cerca de Bogotá. Oficialmente el noviciado se abrió el 2 de julio de 1912, con cuatro aspirantes, en la Quinta Minard de San Cristóbal. Al frente del mismo quedará el P. Joaquín André. Al año siguiente, con múltiples preocupaciones, moriría el P. Fouyard, segundo provincial de Colombia. En su reemplazo fue nombrado el P. Maturín Jéhanno, sereno y tranquilo, equilibrado y justo, no era de los que se asustaban ante los problemas. Por otra parte, la situación política era tranquila. Ejercería su cargo hasta 1926.

El noviciado se pasó a Usaquén, cuya parroquia asumieron desde entonces, 1914, los eudistas. Así entró Usaquén en la historia de los eudistas, la cual girará a su alrededor hasta el día de hoy. Ese mismo año se asumió la parroquia de Nuestra Señora de las Angustias, en el centro de Bogotá, donde funcionaría la Casa Provincial por mucho tiempo. Entre 1914 y 1915 se cierran las obras de Santo Domingo y Santa Fe de Antioquia y se abren las de Santa Rosa de Osos y Jericó. En 1917, el papa Benedicto XV nombra al P. Joaquín García Benítez, Obispo de Santa Marta. Será el primer obispo eudista colombiano. En 1919 morirá en París el P. Angel Le Doré, Superior General de los Eudistas y creador de la Congregación en los tiempos modernos. Le sucederá el P. Alberto Lucas, quien visitará Colombia a finales de ese mismo año y presidirá la Asamblea Provincial en San Pedro. El P. Lucas regresó a su tierra encantado con la obra en América. Ya han pasado 37 años desde la llegada del P. Hamón: la provincia eudista es próspera y rica de esperanza. En 1924 se asume el seminario de Ocaña; Usaquén contaba con 25 novicios; en San Pedro había un centenar de alumnos. La hora de la canonización de Juan Eudes se acercaba: el 31 de mayo de 1925, el papa Pio XI lo haría. En Colombia las fiestas fueron inolvidables por el esplendor de las celebraciones y la devoción de los asistentes.

Desde 1925 hasta 2010 la provincia eudista de Colombia ha pasado por diversas etapas: crecimiento, cambio, diversifiicación de obras, aumento y disminución de vocaciones, regionalización (en este momento existe la Región del Ecuador), surgimiento de una nueva provincia (La provincia del Minuto de Dios). En este momento la provincia se encuentra en un proceso de relanzamiento y refundación: nuevas perspectivas se abren, nuevas esperanzas surgen.




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